Herramientas de Backtesting

Todos hacemos lo mismo al principio. Te abres un Excel. Pones cuatro fondos que te suenan de haberlos visto en algún lado y te crees el lobo de Wall Street. Te crees un genio. Pero claro, el Excel aguanta todo lo que le eches. Todo. El papel no se queja jamás. Lo que de verdad te va a decir si tu idea es una maravilla o una absoluta basura es hacerle un backtest.

Un backtest es meterte en una máquina del tiempo. Literalmente. Coges tu cartera inventada y la tiras de cabeza al año 2008 para ver qué habría pasado con tus ahorros cuando el mundo se fue al carajo por culpa de los bancos. ¿Hubieras aguantado el tirón o te hubieras quedado a cero? Para eso sirve. Para ver las cicatrices de tu cartera antes de meter ni un solo euro real.

Y lo mejor es que no hay que pagar por hacer esto. Tienes un par de páginas gratis que son una maravilla.

Portfolio Visualizer

Esta es la mítica. La que usa todo el mundo. Entras en la web y parece sacada de los años noventa porque es fea como ella sola, pero hace pura magia. Metes los nombres de tus ETFs, le dices que tienes diez mil euros y le das al botón de simular. Te saca un gráfico espectacular con colorines. Te dice cuánto habrías ganado desde hace veinte años y, lo que es mil veces más importante, te dice cuál fue tu peor caída. El guantazo. Cuando veas que tu cartera súper segura llegó a perder un cuarenta por ciento de su valor en un solo mes igual te lo piensas dos veces antes de comprar nada. Igual te asustas de verdad.

Backtest de Curvo

Si inviertes desde Europa, esta es la tuya. La tuya. Porque claro, nosotros aquí compramos ETFs distintos por temas de leyes y en las webs americanas a veces no salen nuestros fondos. En la herramienta de Curvo metes el código rarísimo de tu fondo europeo aburrido y te hace la misma simulación exacta. Te escupe la rentabilidad histórica. Te calcula el riesgo. Todo súper mascadito y sin cobrarte un céntimo.

La trampa del solitario

Pero ojo con jugar a esto. Ojo. La gente se hace trampas al solitario constantemente. Constantemente.

Te pones a jugar con la maquinita. Pruebas un fondo, ves que no da mucho dinero y lo cambias por un ETF de tecnología que justo subió muchísimo el año pasado. Vuelves a simular. Vuelve a salir un número gigante. Y al final te montas una cartera perfecta que en el pasado te habría hecho inmensamente rico. Lógico. Has mirado el periódico de ayer para apostar en las carreras de caballos. Has hecho trampa.

Que algo haya subido como un misil en los últimos diez años no significa absolutamente nada para los próximos diez. Nada de nada. El backtest úsalo solo para mirar el riesgo. Úsalo para buscar las caídas feas y ver si tu estómago las aguanta. No lo uses para predecir el futuro porque te vas a estrellar con todo el equipo.

Y oye, que ya nos conocemos. Todo esto te lo cuento de buen rollo para que trastees con los datos, no soy asesor de nadie y con tu dinero mandas tú.